Yoga en la oficina, previene el sedentarismo y libérate del estrés

By 13th mayo 2017 Educación

Vivimos constantemente estresados, sintiendo que cada tarea es urgente y que la vida nos atropella, por eso necesitamos algunas herramientas que nos ayuden a centrarnos y vivir más en el ahora. Y eso es, precisamente, lo que el yoga nos puede aportar. Por eso hoy queremos proponeros introducir pequeños movimientos o asanas de yoga en la oficina.

¿Qué son las asana? Las asanas son las posturas de yoga, con ellas es posible establecer un diálogo íntimo y silencioso con el cuerpo, permitiéndonos explorar y aceptar nuestra realidad física. De esta forma al realizarlas nos daremos cuenta de si estamos muy tensos, cansados o si alguna parte de nuestro cuerpo necesita algún mimo extra.

¿Cuáles son los beneficios del yoga? Ya sea en pequeñas dosis en la oficina o para nuestra vida diaria:

  1. Mejora la concentración, lo que ayuda a tomar decisiones de forma más eficiente.
  2. Reduce, previene y ayuda a manejar las situaciones de estrés y ansiedad lo que permite un ambiente laboral más agradable.
  3. Estimula la creatividad, mejora el humor e incrementa la energía general.
  4. Mejora el rendimiento intelectual y laboral. 
  5. Maximiza la productividad y capacidad de organización del empleado.
  6. Genera un ambiente de trabajo más armónico, distendido y llevadero además de favorecer el equilibrio entre la vida familiar y profesional.
  7. Disminuye y previene enfermedades, reduciendo así el absentismo.
  8. Incrementa la fuerza física y la flexibilidad.
  9. Aumenta la eficacia cardiovascular y respiratoria.
  10. Disminuye la presión sanguínea.
  11. Ayuda a incrementar la capacidad del sistema inmunológico.
  12. Elimina los malos efectos del sedentarismo de la vida empresarial:
  13. Alivia tensiones lumbares, cervicales y dorsales.
  14. Evita las contracturas y los dolores de cabeza.
  15. Reduce la tensión física, mental y emocional
  16. Combate el insomnio.

Por todos estos motivos hoy os proponemos cuatro pequeñas asanas que se pueden hacer entre tarea y tarea y que solo os llevaran unos 10 minutos al día. Solo busca un lugar donde puedas estirarte y disfruta de este pequeño momento de paz.

1. Meditación con respiraciones cortas.

Siéntate cómodamente colocando ambos pies sobre el suelo. Establece una buena postura al exhalar mientras dejas caer tu caja torácica delantera y bajas tus omóplatos en la espalda.

Este ejercicio disminuye la presión arterial, la frecuencia cardíaca y la producción de la hormona del estrés; mejora la concentración, la memoria y la capacidad para realizar diversas tareas al mismo tiempo.

2. Giro con alcance hacia atrás mientras estás sentado

Sentado en tu escritorio, inhala mientras estiras tu brazo derecho hacia adelante a la altura del hombro con tu palma hacia arriba. Exhala mientras estiras el brazo de regreso hacia el lado derecho, girando internamente tu caja torácica inferior izquierda para facilitar el giro.

Aumenta la movilidad de la espalda media y libera los músculos recargados de la espalda superior y el cuello; estimula la adecuada colocación del omóplato para una mejor postura.

3. Estiramiento de los músculos isquiotibiales de pie

Apóyate agarrándote de tu silla o escritorio, coloca tu peso sobre tu pierna izquierda. Coloca tu pie derecho sobre tu muslo izquierdo por encima de la rodilla en una posición de figura de cuatro.

Este ejercicio estira los músculos isquiotibiales y de la pantorrilla; aumenta la circulación sanguínea de las piernas.

4. Estiramiento lateral

Siéntate derecha con ambos pies firmes en el suelo, pon tu mano izquierda junto a tu cadera sujetando y presionando el borde de la silla. Levanta tu brazo derecho, lo más arriba que puedas y con la espalda recta inclínate un poco hacia la izquierda, tu brazo derecho por arriba de tu cabeza. Debes sentir cómo tu costado derecho se estira. Mantén la postura dos exhalaciones. Ahora, con el brazo izquierdo por arriba, mientras, el brazo contrario sujeta el borde derecho de tu silla.

Llénate de energía con este estiramiento que relaja aquellos órganos cerca de los costados del cuerpo.

Como ves se tratan de pequeños ejercicios que puedes realizar en tu escritorio. Además no olvides intentar respirar calmado durante todo el día y estirarte todo lo que el cuerpo te pida. Si algo nos enseña el yoga es a escucharnos, porque no hay nada más sabio que nuestro propio cuerpo. Os invitamos a investigar más sobre este tema y crearos una pequeña rutina a media mañana que incluye asanas y respiraciones, os aseguramos que os volveréis adictos.

Ya nos contaréis qué os han parecido estos pequeños ejercicios y si ahora os sentís algo más relajados y activos. Por supuesto, no olvidéis que no se trata de intentarlo un día sino de generar un pequeño hábito de movilidad. Yoga en la oficina como parte de una vida consciente y más feliz.

Secretos del Agua
NEWSLETTER
Suscríbete a nuestro boletín para conocer todas las novedades de Secretos del Agua™ antes que nadie
SUSCRIBIRSE
close-link