Tipos de colágeno y sus funciones principales
Existen más de veinte tipos de colágeno en el organismo, aunque algunos son especialmente relevantes para la piel y los tejidos conectivos.
Colágeno tipo I
Es el más abundante y se encuentra principalmente en la piel, huesos y tendones. Es el responsable de la firmeza y densidad de la piel, formando la base estructural que la mantiene tersa. Su degradación está directamente relacionada con la aparición de arrugas y flacidez.
Colágeno tipo II
Se localiza sobre todo en los cartílagos y es fundamental para la flexibilidad y movilidad de las articulaciones. Aunque no actúa directamente sobre la piel, su correcto funcionamiento contribuye al bienestar y la armonía corporal. Mantenerlo en niveles adecuados favorece una estructura muscular más estable.
Colágeno tipo III
Acompaña al tipo I en la piel, los músculos y los vasos sanguíneos, aportando elasticidad y suavidad a los tejidos. Es más abundante en pieles jóvenes, donde refuerza la textura y la firmeza natural. Su reducción con el tiempo contribuye a la pérdida de tonicidad cutánea.
Colágeno tipo IV
Se encuentra en las membranas basales que separan la epidermis de la dermis. Cumple un papel esencial en la regeneración y comunicación celular, ayudando a mantener la piel cohesionada y equilibrada. Además, participa en la reparación del tejido tras agresiones externas.
De todos ellos, los tipos I y III son los que más influyen en la apariencia y salud de la piel, formando el entramado dérmico que sostiene su elasticidad, firmeza y luminosidad natural.
Por favor, inicia sesión para escribir tu comentario.